Qué ver en la isla de Formentera: guía tranquila

Javier Riera | Can Javi de Palma
October 28, 2026
•
6 min

Si buscas una Formentera tranquila, lo que más merece la pena ver está sobre todo en el este de la isla: el faro de La Mola, El Pilar de la Mola, Cala en Baster y el Caló des Mort, además de la playa de Migjorn, Cala Saona y los caminos que se recorren a pie o en bici.

Hay dos formas de conocer Formentera. Una es la de las horas punta, los aparcamientos llenos y las calas donde cuesta encontrar un hueco para la toalla. La otra es más lenta y más silenciosa, y empieza en cuanto te alejas de las zonas más concurridas. Si estás pensando en tu primer viaje a Formentera, esta guía te ayuda a verla de otra manera: los rincones que de verdad merecen la pena, cómo moverte y cómo organizar los días para que el tiempo, por fin, se detenga.

La Formentera tranquila: por qué se disfruta lejos de las zonas más masificadas

Formentera es una isla pequeña: se cruza de una punta a otra en poco más de media hora. Precisamente por eso casi todo el mundo acaba en los mismos sitios, sobre todo en temporada alta. Las playas del norte, como Ses Illetes o Llevant, y los pueblos de Es Pujols y Sant Francesc reciben a la mayor parte de los visitantes de paso. Son bonitos, sí, pero también son los que más gente reúnen en las horas centrales del día.

La otra Formentera está al este, en la meseta de La Mola y sus alrededores. Es la parte más alta de la isla y la que conserva el ritmo de siempre: caminos de tierra, muros de piedra seca, sabinas y romero, y el mar turquesa al fondo.

Conviene entender una cosa: la isla no se disfruta corriendo de cala en cala. Se disfruta quedándose, madrugando un poco, dejando la tarde abierta y volviendo a casa cuando el sol ya baja. La Formentera que engancha no es la de las listas de diez paradas en un día, sino la de los ratos largos y sin reloj.

Rincones imprescindibles de la Formentera más tranquila

Estos son los lugares que recomendamos a quien quiere conocer la isla sin agobios. No están ordenados por fama, sino por lo que aportan a unos días tranquilos.

El faro de La Mola

En el extremo oriental de la isla, sobre unos acantilados que caen casi en vertical sobre el mar, se levanta el faro de La Mola. Es el punto más oriental de Formentera y uno de sus paisajes más impresionantes. Si puedes, ve al amanecer, cuando el sol sale por delante del faro y apenas hay nadie. Fuera de agosto, la última hora de la tarde también es una buena opción.

El Pilar de la Mola

A unos minutos del faro, El Pilar de la Mola es un pequeño pueblo de casas encaladas donde la vida va despacio. Durante la temporada acoge su mercado de artesanía, y es un buen sitio para tomar algo sin mirar el reloj. Alrededor del pueblo salen los caminos del interior de la meseta, ideales para pasear.

Cala en Baster

Al noreste, Cala en Baster es una cala pequeña y recogida, sin grandes servicios, y precisamente por eso conserva un aire auténtico. Se baja por un sendero con algo de pendiente, así que conviene llevar calzado cómodo. Es perfecta para un baño temprano, antes de que llegue el calor.

Caló des Mort

Junto a la playa de Migjorn, Caló des Mort es una cala diminuta encajada entre rocas, de agua transparente. Es pequeña y muy conocida, así que merece la pena ir a primera hora. Respeta el entorno, que es frágil.

Platja de Migjorn y Cala Saona

La playa de Migjorn es la más larga de la isla: kilómetros de arena y agua clara donde siempre hay sitio para estirar la toalla y caminar descalzo. Cala Saona, al oeste, es otra parada clásica, con el plus de sus puestas de sol. En las dos, las primeras horas de la mañana y las últimas de la tarde son las más agradables.

Rutas a pie y en bici

Formentera es casi toda llana, salvo la subida a La Mola, y está llena de caminos. El Camí de Sa Pujada, un antiguo sendero empedrado que sube de Es Caló hacia La Mola, es una de las rutas más bonitas y menos transitadas. Recorrer la isla en bicicleta es otra de las mejores formas de descubrir sus rincones más tranquilos.

Cómo organizar los días en Formentera

El secreto no está en ver más cosas, sino en organizarse bien.

  • Dedica a la isla al menos cuatro o cinco días. Formentera parece pequeña, pero se disfruta despacio, y en dos días solo da tiempo a correr.
  • Muévete a primera hora y a última. Las calas y las playas cambian por completo antes de las once de la mañana y después de las seis de la tarde: menos gente, mejor luz y temperaturas más agradables.
  • Alójate en la parte tranquila. Si te quedas en La Mola, en el este, tendrás muy cerca Es Caló, el faro, Caló des Mort y el extremo este de Migjorn, y volverás cada tarde a la zona más tranquila de la isla.
  • Combina mar y tierra. Alterna un día de playa con una ruta a pie o en bici por el interior. Así no dependes solo del tiempo ni de lo llenas que estén las calas.
  • En verano, reserva con antelación el coche y las mesas, y deja un par de tardes sin plan.
  • Cuida el entorno. No dejes rastro en las calas y respeta la posidonia y los caminos señalizados. La tranquilidad de Formentera depende de que todos la cuidemos.

Dónde alojarse para vivir esta Formentera

Si lo que buscas es esta isla tranquila, la ubicación lo es casi todo. En El Pilar de la Mola, a unos 800 metros del pueblo, está Can Javi de Palma, nuestra casa familiar. Se alquila entera: tres dormitorios dobles, dos baños completos y un aseo, piscina privada, jardín, ducha exterior, zona de juegos para los niños y barbacoa, para un máximo de seis adultos.

Es la casa en la que pasamos nuestras vacaciones y que, el resto de la temporada, compartimos con familias y parejas que vienen a buscar esta otra Formentera. Desde aquí, el faro, Es Caló y el Camí de Sa Pujada quedan a pocos minutos. Puedes ver la casa y reservar directamente en canjavidepalma.es. Licencia turística ET6047.

Preguntas frecuentes

¿Cuántos días hacen falta para ver Formentera?

Recomendamos al menos cuatro o cinco días. Con menos se puede ver lo principal, pero se pierde lo mejor de la isla: su ritmo.

¿Cuál es la zona más tranquila de Formentera?

La Mola, en el este de la isla: es la parte más alta, la menos concurrida y la que conserva el carácter rural de siempre.

¿Cuál es la mejor época para ir?

Mayo, junio, septiembre y octubre: buen tiempo, el mar a buena temperatura y mucha menos gente que en julio y agosto.

¿Hace falta coche en Formentera?

No es imprescindible, pero ayuda, sobre todo si te alojas en La Mola. La bici funciona muy bien en la parte llana; la subida a La Mola es exigente.

Al final, lo que hace especial a Formentera no es un solo rincón, sino la manera de recorrerla: sin listas imposibles y con tiempo para no hacer nada. Eso, aquí, es todo un plan.

Si quieres más ideas para preparar el viaje, en nuestra página sobre la isla de Formentera te contamos más cosas.

Reserva tu escapada a Formentera hoy mismo

No dejes pasar la oportunidad de vivir unos días únicos en Can Javi de Palma — consulta disponibilidad y asegura tus fechas ahora.

Vista de la piscina privada de la villa con la casa Can Javi de Palma al fondo.
💬